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La UE está digitalizando el control fronterizo: lo que deben saber los viajeros
Spacious airport terminal with empty seating and a view of an airplane through large glass windows.
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La UE está digitalizando el control fronterizo: lo que deben saber los viajeros
La Unión Europea está reformando la manera en que gestiona su frontera exterior. Dos sistemas vinculados, una vez activos, registrarán la entrada y salida de todos los viajeros no comunitarios e introducirán una tasa previa al viaje y un requisito de registro para muchas personas que antes disfrutaban de un acceso sin visado y sin coste. Los objetivos declarados son reforzar la seguridad y agilizar los cruces, aunque los planes también han suscitado dudas sobre la vigilancia y posibles retrasos.
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El Sistema de Entrada/Salida
El Sistema de Entrada/Salida (EES) registrará la entrada, la salida y la denegación de entrada de todos los viajeros no comunitarios. Los quioscos automatizados que realizan el registro biométrico —una foto facial y cuatro huellas dactilares— sustituirán al sellado físico del pasaporte, y los datos se almacenarán durante tres años, o cinco para quienes superen su estancia. No se aplica a los ciudadanos de la UE ni del espacio Schengen.
El sistema aborda una laguna de larga data. Actualmente, los ciudadanos no comunitarios de países exentos de visado, incluidos los británicos tras el Brexit, solo pueden pasar 90 días en cualquier periodo de 180 días en el bloque, pero no hay forma fiable de saber si alguien ha superado su estancia salvo leyendo los sellos del pasaporte, un método que la Comisión califica de lento y propenso a errores. Algunos Estados miembros, como España, Portugal y Chipre, tienen sistemas nacionales de seguimiento, pero estos no pueden rastrear a un viajero que sale de la UE por otro país.
El programa ETIAS y sus costes
El segundo sistema, el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS), se desarrolla en estrecha relación con el EES y se introducirá unos meses después. Exigirá a los viajeros no comunitarios exentos de visado solicitar una autorización y pagar una tasa de 7 € antes de llegar. La Comisión ha dicho que más del 95 por ciento de las solicitudes se aprobarán automáticamente en cuestión de minutos, y que las autorizaciones durarán tres años y cubrirán varios viajes. Programas comparables ya operan en Australia, Canadá y Estados Unidos.
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Apoyo, críticas y el debate por venir
Los planes han suscitado reacciones encontradas. Varios Estados miembros advirtieron de que los tiempos de procesamiento en las fronteras podrían aumentar de forma acusada —Austria y Alemania sugirieron que los tiempos de control podrían aproximadamente duplicarse—, mientras que los defensores de los derechos digitales del grupo European Digital Rights (EDRi) alertaron contra la vigilancia biométrica masiva y los riesgos de ciberataques a bases de datos centralizadas. La Comisión replicó que existen salvaguardias, que los datos personales se conservan solo el tiempo necesario y que los controles biométricos pueden reducir los errores de identidad, la elaboración de perfiles raciales y la trata de personas. En cuanto a los ingresos, la tasa de 7 € —exenta para menores de 18 y mayores de 70 años y válida para varios viajes— está pensada para cubrir los costes de funcionamiento del sistema, no para obtener beneficios. Para un resumen claro de cómo afectarán estos sistemas a los viajes sin visado, consulta nuestra introducción a ETIAS.
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