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ETIAS nació como una propuesta de seguridad Schengen más amplia, no como una medida por el Brexit

28.11.2016 | ETIAS

white airplane on mid air

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ETIAS nació como una propuesta de seguridad Schengen más amplia, no como una medida por el Brexit

Mucho antes de que ETIAS se convirtiera en un fijo de los titulares de viajes, la Comisión Europea presentó su primera propuesta formal del esquema. Tal como se publicó, el plan dejaba claro un punto desde el principio: el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes no era una respuesta al Brexit. Se esperaba desde hacía varios años y se basaba en el ESTA de Estados Unidos.

El objetivo era identificar posibles riesgos vinculados a los visitantes exentos de visado antes de que llegaran a la frontera exterior del espacio Schengen. Este artículo analiza cómo se planteó esa propuesta inicial en el momento de su publicación.

white airplane on mid air Photo by John McArthur on Unsplash

Qué pretendía la propuesta

ETIAS se describió como un sistema automatizado para identificar cualquier riesgo asociado a los visitantes exentos de visado que viajan al espacio Schengen. Todos los nacionales no comunitarios exentos de visado que planearan un viaje así tendrían que solicitarlo en línea, o mediante una aplicación móvil, antes de partir.

El objetivo declarado era señalar a las personas que pudieran suponer un riesgo de migración irregular, de seguridad o de salud antes de llegar a la frontera, reforzando la frontera exterior y permitiendo a la vez que los viajeros conformes cruzaran sin problemas. Las solicitudes se cotejarían con bases de datos existentes para ver si una persona tenía antecedentes penales o había excedido su estancia en el pasado, y el sistema lo gestionaría una Unidad Central de ETIAS dependiente de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas.

Alcance, coste y el camino por delante

En cuanto al alcance, ETIAS se aplicaría a los viajes de terceros países a los Estados miembros de Schengen, incluidos los que entonces no aplicaban plenamente las normas Schengen, como Croacia, Chipre, Bulgaria y Rumanía. Tal como se publicó, la propuesta señalaba que los nacionales del Reino Unido e Irlanda —entonces ciudadanos de la UE— no necesitarían un ETIAS, al tiempo que advertía que, tras el Brexit, los viajeros del Reino Unido podrían más adelante ser tratados como nacionales de terceros países.

En cuanto al coste, la propuesta de 2016 fijaba una tasa de 5 euros para los viajeros mayores de 18 años, con una autorización válida para múltiples entradas durante cinco años o hasta que caducara el documento de viaje. La tasa pretendía que el sistema se autofinanciara frente a un coste de desarrollo estimado de 212 millones de euros y unos costes operativos anuales de 85 millones. Se esperaba que la solicitud no llevara más de diez minutos, que pudiera presentarla un tercero y que en la mayoría de los casos se aprobara automáticamente por correo electrónico en cuestión de minutos. La propuesta pasaría después al Parlamento Europeo y al Consejo, y la Comisión confiaba en que ETIAS pudiera estar operativo en 2020 o 2021. Para ver cómo funciona el sistema hoy, consulta esta descripción general de ETIAS.

flying airplane over white clouds Photo by Jerry Zhang on Unsplash

Fuentes de imágenes:

  • Imagen de cabecera: Photo by John McArthur on Unsplash
  • Imagen de teaser: Photo by Jerry Zhang on Unsplash